viernes, 25 de septiembre de 2020

Percepción de resultados

 

PERCEPCION DE RESULTADOS

 

La capacidad de emprender en forma eficaz por parte de un individuo está en directa relación con la percepción que tenga sobre la propia capacidad para influir en los resultados.

 

Esto tiene que ver con dos factores fundamentales: la mirada sistémica del entorno comprendiendo la incidencia de nuestros actos en un marco de referencia mucho más amplia al de nuestra acción específica y la visión de largo plazo que seamos capaces de identificar en términos de la acumulación de nuestros pequeños logros.

Dejar un legado


 

viernes, 18 de septiembre de 2020

Reflexiones: La forja del espíritu

 

LA FORJA DEL ESPIRITU

 

El líder se construye a sí mismo en forma cotidiana, sabiendo que será siempre una obra inconclusa y que la demanda de perfeccionamiento deberá ser una constante.

 

La forja del espíritu es una expresión simbólica que representa el compromiso por la mejora personal, por el perfeccionamiento del carácter.

 

El líder no busca su perfeccionamiento para competir con otros, pues sabe que su fin último es la victoria interior que tiene que ver con la trascendencia de su propio espíritu.

 

Solamente aquel que ha renunciado a la competencia vana y concentra su esfuerzo en su propia mejora sin distracciones ni renuncios, puede alcanzar el estado de plena confianza en sí mismo.

 

Esta es una de las grandes paradojas, a veces difíciles de comprender hasta que no se experimentan: el triunfo se alcanza cuando nos liberamos del deseo de alcanzarlo, cuando la vía se transforma en un devenir sin angustias ni falsas presiones.

La cultura de la victima


 

viernes, 11 de septiembre de 2020

Estamos cerrando la inscripción


 

Vocación y disciplina



Reflexiones: Cada día un desafío

 


DESAFIOS

 

No hay peor muerte en vida que la que se propina a sí mismo aquel que ha renunciado a imponerse cada día nuevos desafíos.

 

Desafiarnos es poner a prueba nuestro carácter en la demostración cabal que siempre somos capaces de dar más por aquello en lo que estamos comprometidos: nuestro trabajo, nuestra profesión, nuestra familia, nuestra comunidad.

 

Muchos en algún momento deciden (a veces me pregunto como consecuencia de que mecanismo de lenta autodestrucción) simplemente dejar “pasar la vida” dejando que las cosas sencillamente sucedan y de esta manera van ingresando en un circulo perverso de autolimitación.

 

Plantearnos cada vez nuevos desafíos es honrar nuestra naturaleza y ponernos de cara al porvenir, aprovechar nuestro potencial y sentar un ejemplo para todos aquellos que nos rodean, que es en definitiva la mejor forma de trascender.

 

Levantarse cada día con la idea de poder ser un poco mejor en algo de lo que ya hacemos, ponerse una meta que para otros pudiera sonar incansable, superar los fracasos con entereza y pensar de qué manera sobrellevaremos ese obstáculo que hoy se nos presentó insalvable.

 

Muchas veces, aparecen en nuestra vida inmensos peñones que se presentan inconquistables, alturas aterradoras que una y otra vez frustrarán nuestro ascenso. Pero eso no debe preocuparnos: la más elevada montaña ya ha alcanzado su estatura, nosotros siempre podemos seguir creciendo… Pero solamente, si somos capaces de proponérnoslo.